Harley-Davidson arriesga para intentar ganar adeptos en Europa. La marca de Milwaukee se adentra en segmentos desconocidos hasta la fecha para ella con la Street 750, intentando llegar a una nueva bolsa de público más joven y urbano, el que no quiere una simple forma de desplazarse sino algo tan distinto como distintivo. Pensada para encajar en el carné A2, la Street 750 es ligera y manejable si tomamos como referencia las Harley de siempre, como la Sportster 883 que hasta ahora ejercía de peldaño de acceso a la gama del constructor del águila. Su motor refrigerado por agua es probablemente lo mejor de la moto. La lástima es que Harley nos tenía acostumbrada últimamente a un nivel de calidad y acabados que en la Street cae remarcablemente, lo que compromete en parte su imagen de marca premium. La Street 750 está disponible desde 7.350 €, un precio realmente atractivo. Nuestra motera Érin Luque lleva en esta ocasión equipamiento de Spidi, Max e Icon. Las fotos son de Gabriel Esono.
Harley-Davidson arriesga para intentar ganar adeptos en Europa. La marca de Milwaukee se adentra en segmentos desconocidos hasta la fecha para ella con la Street 750, intentando llegar a una nueva bolsa de público más joven y urbano, el que no quiere una simple forma de desplazarse sino algo tan distinto como distintivo. Pensada para encajar en el carné A2, la Street 750 es ligera y manejable si tomamos como referencia las Harley de siempre, como la Sportster 883 que hasta ahora ejercía de peldaño de acceso a la gama del constructor del águila. Su motor refrigerado por agua es probablemente lo mejor de la moto. La lástima es que Harley nos tenía acostumbrada últimamente a un nivel de calidad y acabados que en la Street cae remarcablemente, lo que compromete en parte su imagen de marca premium. La Street 750 está disponible desde 7.350 €, un precio realmente atractivo. Nuestra motera Érin Luque lleva en esta ocasión equipamiento de Spidi, Max e Icon. Las fotos son de Gabriel Esono.

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