El mercado español de motocicletas está viviendo una época en la que casi cada año aparece una nueva marca china dispuesta a competir ferozmente por su cuota de mercado. La gran mayoría de estos nuevos fabricantes apuestan por establecerse en nuestro país con una estrategia basada en atacar cuantos más segmentos posibles. Y como en esto de producir a gran escala, el gigante asiático es el rey, sus marcas desembarcan con productos que suelen ofrecer unas relaciones calidad-precio muy interesantes y atractivas.

Benda, por el contrario, se presenta como un fabricante distinto al resto, que apuesta por unos diseños muy trabajados, tecnología desarrollada en su centro de I+D y por unos estándares de calidad muy altos. Pese a que solo pudimos probar la Chinchilla 500, durante la jornada de presentación de la marca también pudimos ver y tocar los otros dos modelos que comercializará (de momento) en nuestro mercado, es decir, la Napoleon Bob 500 y la mastodóntica LFC700.
Chinchi…qué?

Ya sabemos lo que estáis pensando y sí, también nos parece un nombre excéntrico o, como mínimo, muy poco habitual. Pues bien, los nombres de Chinchilla y Napoleón hacen referencia a las razas de gatos que viven como mascotas en la sede central de Benda. Pese a que Benda es una nueva marca en nuestro mercado, técnicamente ya llevaba un tiempo presente en España. El ejemplo más claro es el de las V-Cruise 125 y V302C, modelos que pudimos probar hace unos meses y que se comercializan bajo el nombre de Keeway. En otros mercados, estos modelos son conocidos como Benda Chinchilla 125 y 300. Lo mejor de todo es que esas dos customs nos dejaron un gran sabor de boca por su calidad y dinamismo, cualidades que este modelo de 500cc supera con creces.
Belleza atemporal
Como decíamos al principio, Benda es una marca que busca diferenciarse del resto apostando por un diseño original que confiera a sus motocicletas ese carácter genuino, esa personalidad propia. Esta Chinchilla 500 cristaliza la visión de Benda para atacar el segmento custom de cilindrada media y, ciertamente, su marcada personalidad brilla con luz propia. La Chinchilla 500 rinde homenaje a aquellas motocicletas de antaño y combina esas formas clásicas con ciertos elementos de modernidad que, en su conjunto, funcionan a las mil maravillas.

De entrada, la musculosa silueta combinada con esos neumáticos anchos nos hace pensar que estamos ante una motocicleta mucho más gorda de lo que cabría esperar de una 500. Un detalle irresistible es la factura de su propulsor, un bicilíndrico en V, que independientemente de lo bien que va, luce espectacular. Esta es una tónica que se mantiene a lo largo de toda esta motocicleta, es decir, un enorme mimo a los detalles para que esta motocicleta transmita una sensación premium. Por destacar otros de los elementos que más nos han llamado la atención, podríamos hablar de su preciosa óptica frontal full led engalanada con el logo de la marca o con su preciosa pantalla TFT de alta definición que capitanea el cuadro de instrumentos. Únicamente algunas pegatinas como la que va ubicada en el guardabarros trasero no acaban de hacer justicia al conjunto general. En cualquier caso, la Chinchilla 500 sorprende de forma muy positiva en el apartado estético.
Propulsión escultural

Capítulo aparte merece el escultural propulsor que ya hemos mencionado, que muestra de forma muy estética las dos bancadas en V y que, además, está rematado con metales en dos colores. La sensación de robustez, calidad y gusto que exhibe esta pequeña obra de ingeniería parece sacada directamente desde una factoría de Milwaukee (hogar de Harley-Davidson). El rendimiento del propulsor es de 47 CV, justo en el límite de la normativa para el A2. Sin embargo, lo que más nos ha gustado ha sido su funcionamiento clásico de custom, es decir, con mucho par abajo y unas marchas que se acaban muy rápido. El funcionamiento es muy agradable, su refinamiento es notable y la doble salida de escape emite un sonido embriagador.
Lo mejor de todo es que este bloque ha sido desarrollado y fabricado enteramente desde cero en el centro de I+D de la marca. Esto nos da una idea del impresionante potencial de esta marca, pero sobre todo, de sus ganas por hacer las cosas paso a paso para que toda Benda que salga de su factoría cumpla con los estándares de la marca.
Sin prisas
La parte ciclo de la motocicleta, pese a no contar con nombres de renombre para dar más empaque, ha ofrecido un más que decente comportamiento. Vale la pena destacar el buen trabajo realizado en cuanto a chasis y geometrías que consiguen que esta moto con neumáticos anchos se mueva con sorprendente agilidad. El sistema de frenado se ha confiado a un solo disco delantero de 320 mm delante y otro detrás de 260 mm. Su funcionamiento es más que correcto para el tipo de conducción al que invita esta motocicleta.

El tarado de las suspensiones apuesta por el confort. Tanto la horquilla invertida como el doble amortiguador (regulable en precarga) realizan un buen trabajo controlando y aportando aplomo a los 208 kg de peso (en seco). Sin embargo, pilotando a ritmos altos iremos tocando en todos lados. Es habitual rozar en curva en una custom y esta Chinchilla 500 no es excepción, pero también llegamos a tocar un par de veces en un cambio de rasante yendo rectos… De acuerdo, no hemos llegado a tiempo a la operación bikini, pero ahí hay un punto a mejorar.
Alma y pasión
Probablemente, y como suele ocurrir en estos casos, será el desconocimiento de esta marca y un excéntrico nombre los primeros obstáculos para su éxito comercial. Su trabajado diseño, la notable calidad y su placentero dinamismo hacen que los 5.990 € de precio nos parezcan muy interesantes. Al final, este nicho de mercado nunca será de gran volumen, pero lo que está claro es que esta Chinchilla 500 es un auténtico caramelito. Nos quedamos con las ganas de probar tanto la Napoleon Bob, una moto aún más bonita y especial que la Chinchilla, y de hacer un par de acelerones con la brutal LFC700 y su neumático trasero de 310 mm. Benda es una marca con carácter, alma y pasión… y eso siempre será bienvenido.
Equipación
- Casco: Arai Concept-X
- Chaqueta: LS2 Riva
- Guantes: LS2 Chaki
- Pantalones: Spidi Moto Jogger




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