TVS RTX 300: El tamaño no importa

Comentarios
0

TVS Motor Company llegó hace unos meses a España con la Ronin 250, la naked RTR 310 y la deportiva RR 310. Ahora amplía su propuesta con la RTX 300, su primera trail para Europa. La presentación internacional celebrada en la Toscana nos permitió probar la versión Adventurer sobre asfalto y durante una breve incursión por tierra.

Aunque TVS aún es poco conocida en España, produjo 5,5 millones de vehículos en 2025, colabora con BMW Motorrad y es propietaria de Norton Motorcycles. Su dimensión industrial importa menos que el resultado de esta RTX 300. Después de conducirla, una frase resumía nuestra impresión: Qué redonda va esta moto.

Un mono inesperado

La RTX estrena la plataforma RT-XD4, distinta del monocilíndrico 310 vinculado a BMW que utilizan las RTR 310 y RR 310. Este bloque de 299,1 cc, con distribución DOHC, cuatro válvulas, refrigeración líquida y acelerador electrónico, entrega 36 CV a 9.000 rpm y 28,5 Nm a 7.000 vueltas. También incorpora doble bomba de aceite, refrigeración Dual Jacket Cooling y un tratamiento del cilindro denominado plasma, asociado a mantenimientos cada 7.500 kilómetros.

Sobre el papel podría parecer otro monocilíndrico sencillo para el permiso A2, pero su funcionamiento desmiente esa impresión. Vibra muy poco, responde progresivamente y ofrece empuje suficiente para mover con solvencia los 180 kg en orden de marcha. Al abrir el acelerador con decisión aparece además cierto carácter. Es de los mejores monocilíndricos que hemos probado por refinamiento, por ese equilibrio de empuje y por progresividad.

El cambio de seis relaciones dispone de embrague asistido y antirrebote, además de un quickshifter bidireccional muy fino. Trabaja con precisión al subir y reducir marchas. La marcha entra con mucha suavidad y completa una mecánica cuyo refinamiento supera lo habitual en esta cilindrada.

WP marca diferencias

La estructura combina un chasis multitubular de acero con un basculante de aluminio y ruedas de 19 y 17 pulgadas. Los 180 kg se disimulan bien en movimiento y la RTX cambia de dirección con naturalidad. No se siente especialmente pequeña, pero sí manejable, ágil y fácil de interpretar.

Buena parte de esa sensación procede de las suspensiones WP, con una horquilla invertida de 41 mm y un monoamortiguador, ambos con 180 mm de recorrido y completamente regulables en la Adventurer. Su capacidad de absorción y el control de los movimientos fueron dos de los aspectos más convincentes de la prueba. Ofrecen comodidad sobre firme deteriorado sin dejar la moto excesivamente suelta al enlazar curvas. Seguramente, estamos hablando del aspecto más sobresaliente del conjunto.

El equipo de frenos cumple con solvencia dada la potencia y el peso del conjunto. Delante encontramos un disco de 320 mm con pinza radial y detrás uno de 240 mm, gestionados por ABS Bosch de doble canal. La potencia es suficiente y el accionamiento progresivo. Sobre tierra, el freno posterior permite dosificar bien la retención con su ABS desconectado, sin bloquear bruscamente la rueda.

Asfalto prioritario

La ergonomía propone una postura erguida y natural, con el asiento a 835 mm. La relación entre asiento, estriberas y manillar permite acomodarnos rápidamente, aunque al conducir de pie agradeceríamos un manillar algo más elevado. Con nuestra estatura, cercana a 1,76 metros, debemos inclinar ligeramente el cuerpo hacia delante.

Sus 200 mm de altura libre, las suspensiones y el modo Rally permiten afrontar pistas sencillas. Sin embargo, las llantas de aleación, la configuración 19/17 y las sensaciones sobre terreno roto dejan clara su prioridad asfáltica. La entendemos como una trail viajera ligera, aproximadamente un 60 o 70 % asfáltica, capaz de abandonar la carretera pero no planteada para un offroad exigente.

Los neumáticos Eurogrip ofrecieron buen comportamiento en seco y se defendieron correctamente sobre tierra. Bajo la lluvia tampoco provocaron movimientos extraños, aunque no buscamos sus límites. En conjunto, la RTX transmite confianza con rapidez.

Tecnología con sentido

La lluvia permitió comprobar que los modos Urban, Rain, Tour y Rally no están únicamente para ampliar la ficha técnica. Cada uno actúa sobre el acelerador, el control de tracción y el ABS. En Rain, el motor responde con mayor suavidad y el ABS interviene antes ante una frenada fuerte. Al regresar a Tour recuperamos una conexión más directa con el acelerador y percibimos mayor actividad del control de tracción.

Rally conserva la respuesta completa del motor, reduce la intervención del control de tracción y permite desconectar el ABS posterior. El control de tracción también puede anularse por separado. Las diferencias son perceptibles y el manejo resulta intuitivo. Aquí es donde creemos que la tecnología encuentra la practicidad, ya que los sistemas modifican realmente la conducta de la moto cuando cambia la adherencia.

La dotación de la Adventurer incluye control de crucero, iluminación Full LED, una pantalla TFT de cinco pulgadas con SmartXonnect y navegación mediante screen mirroring, además de TPMS. Como aspectos mejorables, las piñas ofrecen una calidad percibida simplemente correcta y resulta difícil justificar la ausencia de cualquier toma USB en una trail moderna con orientación viajera.

Cinco años de respaldo

La garantía de cinco años constituye uno de los principales argumentos de la gama. La RTX 300 Adventurer probada llegará en noviembre por 5.395 euros, una tarifa justificable por su calidad dinámica, tecnología y equipación. Sus 36 CV, no obstante, la enfrentan a alternativas más potentes de precio similar, un posicionamiento que puede limitarla comercialmente. También habrá una RTX 300 estándar por 4.995 euros, que mantendrá las suspensiones WP, aunque sin regulación, y prescindirá del TPMS, la cadena con recubrimiento y la conectividad ampliada.

Después de probarla en condiciones variadas, la RTX 300 Adventurer nos parece una motocicleta especialmente homogénea. Motor, suspensiones y quickshifter sobresalen dentro de un conjunto fácil, estable y bien puesto a punto, mientras que la electrónica aporta diferencias útiles. TVS todavía debe construir su imagen en Europa, pero su capacidad técnica queda fuera de duda con una RTX que respalda sobre la carretera todos sus argumentos.

Ficha de compra

  • Color disponible: Verde Viper
  • Extras recomendados:
    • Kit de baúl trasero
    • Maletas laterales
    • Protector de bajos
    • Protectores de manos
  • Precio: 5.395 € (5 años de garantía)

Equipación

  • Casco: HJC i80
  • Conjunto: LS2 X-Master
  • Guantes: T.ur G-SIX
  • Botas: LS2 Adventure
0
Nos gustaría conocer tu opinión, por favor deja un comentario.x