El departamento técnico de DMX Suspensión responde a algunas de las dudas más habituales de sus clientes sobre el sistema de suspensión:
¿Es cierto que un amortiguador no regulable no se puede reparar?
Tras varios años de experiencia, podemos afirmar que no existe un amortiguador que no se pueda reparar. El principal motivo por el que no se reparan es por el alto coste que supone la reparación.
¿Los ajustes y preparación de un amigo me sirven a mi?
Cada motorista tiene un estilo de conducción diferente. Los ajustes y regulación de las suspensiones de una moto se realizan para que el comportamiento de la moto se adapte al estilo de conducción de cada motorista.
¿Más precarga hace más duro el muelle?
Más precarga hace que las motos se sientan más superiores o inferiores pero no hace que el muelle sea más duro. Un buen trabajo del muelle consiste en que sea comprimido en su totalidad y vuelva a su posición sin ningún cambio de longitud.
¿Puedo utilizar cualquier tipo de aceite en mi horquilla?
No, solamente aceite especial para suspensión al cual se le añaden químicos que controlan la viscosidad a una determinada temperatura y posee propiedades de lubricación compatibles con todos los materiales utilizados en la horquilla y de resistencia a la cavitación. Por todas estas características no se puede poner cualquier aceite en la suspensión.
¿Debo mantener limpias las horquillas?
Sí. Mantener limpia la horquilla alargará su vida útil. No deje la suspensión sucia porque podría causar daños sobre la superficie cromada y el resto de partes reduciendo así su duración. Así mismo, la limpieza de los guardapolvos externos, sobre todo en las horquillas, ayudará a alargar la vida del retén.
¿Qué importancia tiene el cambio de aceite?
La parte más crítica del mantenimiento de la suspensión es el aceite. Cuando el cambio es reciente, la amortiguación trabaja de forma óptima: se lubrican las partes internas de la suspensión y se mantienen las características de amortiguación, tanto en frío como en caliente.
El factor que más influye en la amortiguación es el calor ya que provoca que las grandes moléculas de aceite se transformen en pequeñas. El oxígeno reacciona con el aceite para crear partículas más pesadas que se convierten en lodo que obstruye los pasos estrechos. La función del aceite es convertir en calor la energía producida en los golpes de lo que se deriva en una vida limitada. La humedad se encuentra en su camino, no importa lo que haga para impedirlo por lo que se contamina el aceite. Por último, la acción de la suspensión produce una fricción al deslizarse produciéndose una partículas de desgaste que también contaminan el aceite y reduce su eficacia. Con el uso, las características del aceite van variando y gradualmente va perdiendo su viscosidad. Cuando esta pérdida de viscosidad afecta a su capacidad de amortiguación, deberemos cambiar el aceite.
¿Qué cualidades debe reunir el aceite de la suspensión?
El aceite se encarga de proteger los componentes metálicos que se mueven entre sí creando una fricción lo que genera un desgaste. Así, el aceite para la suspensión debe cumplir los siguientes requisitos básicos: la viscosidad debe ser la adecuada, debe poseer propiedades anticavitación, los retenes no se deben endurecer o hinchar y debe cumplir con las propiedades lubricantes apropiadas para cada aplicación.
Los fabricantes de aceites han desarrollado aditivos químicos que controlan la viscosidad a unas determinadas temperaturas. Es importante que los aceites especiales de suspensión sean utilizados con la viscosidad y propiedades de lubricación adecuadas, sean compatibles con todos los materiales utilizados en la horquilla (casquillos de fricción, retenes, etc.) y proporcionen una resistencia a la formación de espuma.




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